Archaeopteryx

Archaeopteryx (Ala antigua), sur de Alemania, medía entre 30-50 cm y pesaba unos 500g.

El Archaeopteryx se considera la primera ave conocida. Existió durante el período jurásico tardío en Alemania, donde vivia al lado del mar. Es uno de los fósiles más interesantes, porque aporta importantes evidencias que apoyan la teoría de que las aves evolucionaron a partir de un antepasado dinosaurio. La mezcla inusual de características de ave y de reptil que se encuentra en el Archaeopteryx ha llevado a los científicos a la conclusión de que es la conexión que faltaba entre los dinosaurios.

 

Amargasaurus

Lagarto de La Amarga (Argentina), hace 130 millones de años y su longitud era de 10 metros.

El
Amargasaurus tenía dos filas de espinas en el cuello y el lomo. Se cree que estaban recubiertas de piel, formando una especie de vela que asustaría a sus depredadores disuadiéndolos de atacarle.


¿Volante en el cuello?

El volante en el cuello quizá ayudara al dinosaurio a buscar pareja o le servía para ahunyentar a los enemigos.

 

Quetzalcoatlus

Su nombre proviene del dios azteca Queatzalcóatl.

El Quetzalcoatlus es quizás el mayor animal volador de todos los tiempos. Su envergadura era de hasta 13 metros.


¿EMITÍAN ALGÚN SONIDO?
No sabemos si emitían potentes graznidos, como las modernas gaviotas. Tal vez daban chasquidos con sus fuertes picos o palmadas con sus grandes alas.

 

Deinonychus

A pesar de que no era grande, el Deinonychus era un dinosaurio carnívoro muy feroz. Su descubrimiento, hacia 1960, sugirió a los paleontólogos un método completamente nuevo de ataque y alimentación de los dinosaurios. En lugar de basarse en una cabeza muy grande con mandíbulas poderosas, como los demás grandes carnívoros, el Deinonychus utilizaba sus grandes brazos para sujetar a sus presas, siendo las patas y los dedos los que realizaban la función principal de matar. Probablemente cazaba en grupo, de forma similar a como lo hacen los lobos hoy en día.


Los fósiles de Deinonychus proceden del oeste de Estados Unidos. A menudo se encuentran en los mismos lugares que los esqueletos del ornitópodo Tenontosaurus.


Es probable que manadas de Deinonychus cazaran este herbívoro desarmado.

 

Styracosaurus

Igual que otros dinosaurios cornudos avanzados, el Styracosaurus tenía un cuerpo muy grande, era herbívoro y andaba a cuatro patas. Se diferenciaba de los otros dinosaurios cornudos, como el Triceratops y el Chasmosaurus, en la estructura del escudo ornamental óseo y la disposición de los cuernos. Desde el borde posterior del escudo surgían seis largas púas que apuntaban hacia atrás. Por todo el resto del borde había púas más pequeñas. Contaba con un único cuerno en la nariz y no tenía cuernos en las cejas.



Los esqueletos de los Styracosaurus se han descubierto en Alberta (Canadá) y Montana, en el oeste de Estados Unidos.